1No congela lo suficiente
Falta de gas, termostato o la junta de la puerta.
Un congelador que pierde frío avisa poco y cuesta caro. Si notas escarcha donde antes no había, llámanos antes de perder el contenido.
Medimos temperatura real, revisamos el circuito y comprobamos juntas y cierre.
Falta de gas, termostato o la junta de la puerta.
Desescarche averiado o puerta que no cierra.
Pérdida de gas o sonda. Dispara la factura.
Sonda, puerta mal cerrada o avería real de frío.
Desagüe atascado o descongelación por fallo eléctrico.